Había encontrado un amigo, un tío en el bar viendo un partido de handbol animando al mismo equipo los dos. Se conocieron y el conoció a sus amigos por sorpresa de él todos homosexuales. No es que l fuera un homofobo ni nada por el estilo pero le daba coraje tener unos amigos de distinta orientación sexual. Después de pensárselo no una ni dos si no más de cincuenta veces accedió. Un día sus amigos celebraron una fiesta y el pensó de traer a sus nuevas amistades. Ya el primer choque fue un poco duró y mientras pasaba la noche sus amigos no entendían que tuviera amistad con los gays. Además iban muy separados. El les contaba que no se preocuparan, que eran buenos tíos y que lo que les diferencian son las orientaciones sexuales nada más. No los pudo convencer y tuvieron que irse a la discoteca solos. Al día siguiente sus amigos le llamaban maricón y demás barbaridades. El nunca hubiese pensado que saliera todo así. Aunque fueran maricones eran buenos pavos y sabía que ahí siempre tendría una buena y larga amistad.