sábado, 03 de octubre de 2009

Hay gente que tiene odio en sus corazones hacia losbritánicos. Yo he oído a gente decir que estaban disgustados con ellos. Lamente de la gente común no diferencia entre un británico y la formaimperialista de su gobierno. Para ellos ambos son lo mismo. Hay gente a la queno le importa la llegada de los japoneses. Para ellos, quizá, significaría uncambio de ambos.

 

Pero esta es una cosa peligrosa. Ustedes deben removerla desus mentes. Esta es una hora crucial. Si permanecemos quietos y no jugamosnuestra parte, no estaremos en lo cierto.

 

Si son solamente Gran Bretaña y Estados Unidos quienesluchan en esta guerra, y si nuestro papel es solamente dar ayuda momentánea,sea que la demos voluntariamente o nos la tomen en contra de nuestros deseos,no será una posición muy feliz. Pero podemos mostrar nuestra firmeza y valorsolamente cuando esta sea nuestra propia lucha. Entonces cada niño será unvaliente. Lograremos nuestra libertad luchando. No caerá del cielo.

 

Yo sé muy bien que los británicos nos tendrán que darnuestra libertad cuando hayamos hecho suficientes sacrificios y probado nuestrafuerza. Debemos remover el odio a los británicos de nuestros corazones. Almenos, en mi corazón no hay tal odio. De hecho, yo soy ahora un amigo másgrande de los británicos de lo que lo fui nunca.

 

La razón para esto es que en este momento ellos están enapuros. Mi amistad demanda que yo debo ponerlos al tanto de sus equivocaciones.Como yo no estoy en la posición en que ellos se encuentran, yo estoy encondiciones de señalarles sus equivocaciones.

 

Yo sé que ellos están al borde del abismo, y que están casipor caer en él. Sin embargo, aún si ellos quieren cortarme las manos, miamistad demanda que yo debo tratar de empujarlos lejos de tal abismo. Esta esmi pretensión, ante la cual mucha gente puede reír, pero no me importa, yo digoque esta es la verdad.

 

En el momento en que estoy por lanzar la mayor campaña de mivida, no puede haber odio hacia los británicos en mi corazón. El pensamientoque, porque ellos están en dificultades, yo debo darles un empujón estátotalmente ausente de mi mente. Nunca ha estado allí. Puede ser que, en unmomento de enojo, ellos puedan hacer cosas que puedan provocarlos. Sin embargo,ustedes no deber recurrir a la violencia; eso pondría a la no-violencia en ladeshonra.

 

Cuando ocurren tales cosas, ustedes deben asumir que no meencontrarán vivo, doquiera pueda estar. Su sangre estará sobre vuestra cabeza.Si ustedes no entienden esto, será mejor si rechazan esta resolución. Redundaráen vuestro crédito.

 

¿Cómo puedo culparlos por las cosas que ustedes no soncapaces de comprender? Hay un principio en una lucha, que ustedes debenadoptar. No creer nunca, como yo nunca he creído, que los británicos van acaer. Yo no los considero como una nación de cobardes. Yo se que antes de queellos acepten la derrota cada alma en Gran Bretaña será sacrificada.

 

Ellos pueden ser derrotados y pueden dejarlos a ustedes comodejaron a los pueblos de Birmania, Malasia y otros lugares, con la idea derecapturar cuando puedan el territorio perdido. Esa puede se su estrategiamilitar. Pero suponiendo que nos dejen, ¿qué nos ocurrirá? En tal caso Japónvendrá aquí.

 

La llegada de Japón implicará el fin de China y quizátambién de Rusia. En estas cuestiones, el Pandit Jawarharlal Nehru es mi gurú.Yo no quiero ser el instrumento de la derrota de Rusia ni de China. Si tal cosaocurre me odiaré a mi mismo.

 

Ustedes saben que me gusta ir a gran velocidad. Pero puedeser que yo no esté yendo tan rápidamente como ustedes quisieran. Sardar Pateles relatado como habiendo dicho que la campaña debe estar finalizada en unasemana. Yo no quiero ser apresurado. Si finaliza en una semana será un milagro,y si esto ocurre significará el ablandamiento del corazón británico.

 

Puede ser que la sabiduría descienda sobre los británicos yque ellos entiendan que es equivocado poner en prisión al mismo pueblo quequiere luchar por ellos. Puede ser que sobrevenga un cambio en la mente deJinnah, también.

 

La no-violencia es un arma incomparable, que puede ayudar atodos. Yo sé que no hemos hecho mucho por el camino de la no-violencia y sin embargo, si tales cambiossobrevienen, asumiré que es el resultado de nuestro trabajo durante los últimosveintidós años y que Dios nos ha ayudado a alcanzarlo.

 

Cuando yo levanté el lema “Dejen India” el pueblo de laIndia, que estaba entonces abatido, sintió que yo había puesto ante él una cosanueva. Si ustedes quieren la libertad verdadera, habrán de unirse, y tal unióncreará verdadera democracia –igual a la que no hace mucho fue intentada opresenciada.

 

Yo tengo mucho leído acerca de la Revolución Francesa.Mientras estuve en la cárcel leí el trabajo de Carlyle. Tengo una granadmiración por el pueblo francés, y Jawarharlal me ha dicho todo sobre laRevolución Rusa.

 

Pero yo sostengo a pesar que ellas eran luchas por el pueblono eran luchas por la verdadera democracia, que yo visualizo. Mi democraciasignifica que cada uno es su propio amo. He leído suficiente historia, y no hevisto tal experimento a tan gran escala por el establecimiento de la democraciamediante la no-violencia. Una vez que ustedes entiendan estas cosas olvidaránlas diferencias entre hindúes y musulmanes.

 

La resolución que es puesta ante ustedes dice:

 

“No queremos permanecer como ranas en una charca. Estamosalentando una federación mundial. Ésta solamente vendrá a través de lano-violencia. El desarme es posible sólo si ustedes utilizan la incomparablearma de la no-violencia.”

 

Hay gente que puede llamarme un visionario, pero yo soy unverdadero bania y mi negocio es obtener swaraj.

 

Si ustedes no aceptan esta resolución no estaré apenado. Porel contrario, danzaré con alegría, porque entonces ustedes de relevarán de unatremenda responsabilidad, que ustedes están ahora poniendo sobre mí.

 

Les pido que adopten la no-violencia como una cuestión deestrategia. Conmigo es un credo, pero en tanto ustedes están implicados lespido que la acepten como una estrategia. Como soldados disciplinados ustedesdeben aceptarla totalmente, y adherirse a ella cuando se unan a la lucha.

 

La gente me pregunta hasta qué punto soy el mismo hombre queera en 1920. La única diferencia es que soy mucho más fuerte en ciertas cosasahora que en 1920.


Publicado por Emilio.Lopez @ 17:03  | Grandes pensadores
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