Prólogo
Me ha dado por hacer prólogos ahora. Bueno, fuí caminando por calle petrarca(calle que cruza paseo maragall cerca del distrito de Horta, en Barcelona por supuesto) y me encontre una maravilla de el pasado. Una estructura de de un antiguo corral y un seicientos por ahí tirado. así que me dado la inspirado para relatar este cuentan.
A los alrededores de 1955 el corral de Benito estaba estorbando las obras municipales. Le daban una paga jugosa y un corral al monte. Pero el ya llevaba muchos años ahí. Y no podía dejarla por que unos encargados franquistas se lo negaran. No se pensaba mover de ahí. Doblejo el ayuntamiento a la par. Y medio de la ciudad habia aquel corral. Mientras tanto el veía como los demás compañeros suyos dejaban este oficio. Y con el dinero abrían nuevos tiendas. Ya fueran quioscos o ferreterias por ejemplo. El no iba dejar hecharse atrás, no señor el iba a continuar dar comida y cobijo a sus cabras y sus vacas. Su mujer lo apoyaba, aunque por aquel entonces el papel de la mujer quedaba hecho trizas por la sociedad, a Benito le animaba que su mujer le apoyara. Poco a a poco veia como su corral surgia como en una pintura surrealista, en medio de esas calles y mercados nuevos y asfaltados. Pasados los años tuvo que vender sus animales a un amigo del ramo que vivía en Osona. Y dejo como herencia del corral a una de sus hijas. Hoy en dia se ve ese corral t el seicientos que ahí dejó. Sus herederas no se ha preocupado en quitarlo. Pero da una sensación de que Benito no se marchó. Dejó su coche aparcado en 1967 ahí quedó con punto muerto.