miércoles, 08 de diciembre de 2010

En medio del campo Montse y sus amigos habían quedado para hacer unos chutes con lapelota de fútbol. En el banco de piedra había un señor de edad ya avanzada.Cerca de este unas escaleras de piedra y allado sus bicis apoyadas en el suelo.La pelota la tenia Luis y se la escapó donde fue a parar a los pies de aquelseñor. El señor sonrió al muchacho. Le dijo si quería escuchar la historia deun tesoro escondido en el fondo de este campo. al principio se lo pensó,bastante pero accedió a escuchar aquella historia de un tesoro que se escondíagusto debajo donde ellos estaban jugando a fútbol. Marc le chilló que viniera,al ver que este no hacia caso Marc y los demás se acercaron a donde estaba Luís y accedieron como este a escuchar lahistoria de aquel señor. La historia trataba de una religión que se profesaba en pueblo donde sus discípulos guardaban  sus riquezas en uno de los subterráneos del pueblo. El viejo les enseño la insignia por que el fue uno delos fundadores de esa asociación que fue desmantelada, ya hará unos años. Una vez explicado les dio un pequeñomapa donde señalaba la localización exactaempezando desde la zona donde jugabana fútbol. Una vez acabada la historia, se levantó y dijo que ya habíadescansado. Luis se quedo con el mapa, hizo una bolay lo iba a lanzar en elsuelo. Montse lo cogió del hombro y lo paró. La líder del grupo les comentó queaquella era una posibilidad de ayudar a sus padres, si fuera una trola buenocomo mínimo sería divertido y si era en serio seria una ayuda para sus familias.Yolanda, Ruben y Marc se desmarcaron , hacer caso de las ideas de un viejoloco. Los otros cuatro siguieron a Montse. Acordaron de hacer una agujero cercade aquel tocón que estaba en sud junto aquella rocambolesca estructura depiedras. Señalaron el tocón con una cruz roja. y después de clase se reunían acavar el agujero, vigilando no ser vistos por ningún vecino delpueblo. Una vezfinalizaron acordaron llevar equipamiento suficiente pararealizar la tarea. Como decían en las pelis de aventuras para críos, iban de excursiónde dos díasal monte, todo subvencionado por el casal del pueblo. La carta era un escaneode una hecha por el casal con la firma del tutor etc. Los padres se comieron elanzuelo y firmaron aquella carta eficazmente escaneada y modificada. Los cinco:Montse , Luis, Marta, Juan y Julia quedaron en el mismo sitio el sabadopor lamañana. Bajaron con las bicis llegando aquella singular entrada que ya habíanvisto miles de veces pero esta vez les parecía más increíble. Aquellos tres árboles que daban la bienvenida a los muchachos dela aventura que iban acomenzar. Los pasaron y aquel mini puente que estaba por aquel río ya seco dehará años. Una vez hecho esto subieron las dos explanadas pasando ,como no, poraquella capilla dedicada a un santo católico. Una vez pasada apoyaron las bicisen el singular lugar de siempre,  junto las escaleras  rocosas.  

 



Publicado por Emilio.Lopez @ 15:29  | Relatos
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