Mi?rcoles, 07 de noviembre de 2007

Leyendo uno de los libros de la biblioteca de al lado de mi barrio, me encontré con grandes aventuras de pequeñas fabulas.
Iré poniendo alguna de las fabulas del bosque de Tellopir.

Cuentan que un día la cigarra y el saltamontes fueron de viaje. Poco a poco alejándose del bosque dudas y pensamientos les cernían en sus cabezas .El saltamontes al fin saltó y le dijo a cigarra -Por que no volvemos, a esta zona del bosque nunca hemos llegado. A lo que la cigarra le contesto -Bueno, continuemos un poco, acuérdate que hemos hecho el viaje para huir de los depredadores de la zona,para ir a una más tranquila de Tellopir. Cansadas de tanto saltar pararon y se metieron en el hueco de un árbol .El saltamontes se puso a recordar como sucedió todo. Ocurrió ayer después de haber huido de una rana hambrienta y ya muy agotados pararon en un claro. De repente un sapo los vio y fue a por ellos. La mala suerte de este fue que entre los matorrales la serpiente ya le había puesto el ojo y rápidamente lo engulló, quedando a salvo la cigarra y el saltamontes. Entonces fue cuando -recuerda el saltamontes- la cigarra me dijo aquello. Mi hermana vive en un sitio alejado del bosque Tellopir que no hay tantas amenazas. Es muy alejado pero nos libraremos de muchos peligros. Recordando esto la cigarra le dijo -En que estas pensando. A lo que le contestó -En el día de ayer estaba reflexionando un poco nada más. Bueno si ayer fue un día de sustos jeje pero no te preocupes que falta poco. Pasaremos la noche aquí y mañana proseguiremos. Al día siguiente pararon sobre un charco a reponer fuerzas de repente un ejercito de hormigas apareció. La cigarra muy asustada se fue rápidamente, el saltamontes que estaba aún un poco cansado no lo pudo seguir. Así que una de las hormigas le dijo -Que haces aquí tan alejado del bosque?. El saltamontes ya lo sabia que las hormigas son unos seré muy voraces y sus piernas no les respondían y su boca tampoco. No te preocupes -continuo la hormiga-no te vamos a matar ya que la reina ya ha comido has tenido suerte. Estamos ahora de centinelas divisando los peligros para nuestro hormiguero. Yo de vosotros marcharía lo antes posible de aquí ya que podéis atraer peligros. Al decir esto las hormigas se fueron y apareció la cigarra. El saltamontes enfadado le dijo a la cigarra -Por que me dejaste solo no podrías haber ayudado como mínimo. La cigarra lamentándose solo le supo decir que lo sentía y que la movió el instinto de supervivencia. Rápidamente el saltamontes escribió algo en la arena, la cigarra viendo lo sucedido no le quiso decir nada y siguieron el viaje. Ya acercándose a su destino el saltamontes se desmayó. La cigarra saco todas las fuerzas de donde pudo y lo pudo llevar al refugió de su hermana. Estando allí el saltamontes se despertó .La hermana de la cigarra le dijo-Suerte de mi hermano, que cuando quiere es todo un valiente y te llevo hasta aquí cuando tu estabas desmayado por lo que veo ya estas mejor. De repente entro la cigarra , el saltamontes comió cuatro cosas que tenia al lado, donde estaba reposando, salió fuera a lo que la cigarra lo persiguió. El saltamontes cogió agua la esparció en la arena.
Y con el barro escribió unas palabras. Viendo la situación la cigarra le llamó la atención -No entiendo que escribiste antes y que estas escribiendo ahora ¿que estas haciendo? A lo que el saltamontes le argumentó. Muy fácil la otra vez actuaste mal y escribí todo en la arena. Ya que las malas acciones hay que recordarlas pero hay que dejarlas que se las vaya llevando el viento. En cambio tu buena acción merece ser recordada y grabada en barro ya que las buenas acciones merecen respeto y admiración por todos los animales de este bosque. Dicho esto los amigos se abrazaron.

Y así acaba una de las fabulas iré mirando más a fondo el libro y si veo alguna interesante la iré poniendo en mi blog.

 

 


Publicado por Emilio.Lopez @ 12:03  | Relatos
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