S?bado, 02 de febrero de 2008
El ciempiés miraba de reojo el capullo de su amigo el gusano. Ya le había explicado de su metamorfosis. Triste y harto a la vez de seguir arrastrando esas malditas patas y poseer el veneno de sus mandíbulas delanteras. Muchas veces hacía atemorizar a algunos animales y por eso le costaba encontrar amistad con el resto de las especies. Un día la pupa se abrió y sus ojos pudieron contemplar en la maravillosa mariposa que se había convertido su amigo. Ya por la noche deseaba en ser una mariposa y así ese mismo día tuvo un sueño. Era un gusano de seda que de repente era atacado por ciempiés de repente esa escena desaparecía y de repente en un capullo se transformaba.
Transformado en pupa notaba algo raro eran unos pequeños ácaros que se le acercaban y trataban de devorarle poco a poco. Indefenso se transformo en mariposa. Sorprendido veía como volaba con cierta facilidad. Pero veía que su cuerpo antes duro y resistente ahora era frágil y flojo. Se daba cuenta en la múltiple variación de depredadores que le podían atacar y en las pocas defensas que poseía aunque veía desde el aire que los demás animales admiraban no podía sentirse realmente inseguro. Al despertarse se quedo pensativo y un día yendo a una charca vio a una pequeña ave llorando de repente apareció un topo. Escuchó toda la conversación y quedo admirado por la sabiduría de este anciano mamífero. Entonces se puso a pensar, a filosofear, a discurrir… “Quizá no tenga la hermosura de la mariposa ni su gracia ni su encanto. Pero este cuerpo y estas armas que me ha dado la madre naturaleza me da protección seguridad. Y es algo que me ha tocado tanto podría a ver sido aquel pájaro que tantas desgracias ha sufrido o el gusano de mi amigo o el topo sabio o un abeto pero soy un ciempiés. Me gustara más o menos quizá no sea uno de los animales atractivos, ni más sabios, ni más fuertes… Que día mas bonito hace hoy y que fuerte y bello se be el Sol a continuar con la vida de ciempiés “. De repente un crujir de su cuerpo sintió y pisado por un jabalí murió. Pero en un último instante pensó que moría con la felicidad de haber encontrado algo mas importante que lo material de uno mismo si no lo importante que es aceptarse a uno mismo y abrir camino a la vida de uno mismo.
Publicado por Emilio.Lopez @ 11:15  | Relatos
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