Jueves, 29 de mayo de 2008

  El arlequín y el payaso sentados en su camarote se abrazaban y se besaban. La mirada de los dos era penetrante excitante cada segundo cada décima cada centésima cada milésima se gozaba y el espacio y el tiempo se paraba. Todo aquello parecía eterno. Sus corazones eran uno, su mente una y su alma una. Cuando estaban unidos eran como un ser único que la vida les había separado en dos seres y cuando estos se unían volvían a crear la autentica. La tos y la mala memoria es mala consejera, que dicen, y cortan estas historias que les cuenta [email protected] a sus [email protected] La madre estirada en la cama tosía chillaba alucinaba pero sus [email protected] ahí estaban. Pasaron los semanas y su madre día a día empeoraba. Sin embargo la retirada no existía en ese ambiente, la palabra adiós se esfumaba y se veía un ambiente de autentica moral. Cuando la madre recuperaba el sentido y al abrir los ojos veía aquella gente aunque quizá no les recordaba en el corazón los sentía. Y con eso ya se alegraba. Un día la palabra adiós apareció y ella se fue. Al cabo de los días [email protected] [email protected] se dieron cuenta que en su corazón siempre quedará. Como decía aquel gran poeta los frutos jugosos dentro de cada uno de ellos. Los vi llorar y entonces les alegre la cara , que bonita es la sonrisa de [email protected] niñ@s. En los bosques de Tellopir según leí cuentan que misteriosamente el gato montés se enamoró de la rata. Todos los animales con la mirada inhóspita se extrañaban esta reacción. La rata no lo quería ni ver ya que según ella era su depredador natural. El gato cada dos por tres le recitaba poemas o le maullaba canciones. Un día la rata le engaño le dijo que se esperara en el lago cerca del viejo árbol. El gato espero y espero hasta que a lo lejos vio como una loba rápidamente se acercaba. El felino asustado hecho a correr como jamás un gato ha corrido en su vida. Pensad que no siempre todos los amores tienen por que ser correspondidos. También cuentan que mientras corría piso a un ciempiés ¿ o era un jabalí quien lo pisó? pero eso [email protected] [email protected] es otra cosa y ahora dejad descansar al [email protected]


Publicado por Emilio.Lopez @ 21:21  | Relatos
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