Martes, 10 de junio de 2008

Algunos niños y niñas atendiendo otros, estirando se el pelo. La profesora dice que hay que practicar con los instrumentos de viento. Hay pitidos fuertes, carcajadas de repente un olor fuerte a quemado sale del pasillo. La alarma no ha funcionado en este caso. Tantos años haciendo ese simulacro y a la hora de la verdad una de las piezas fundamentales falla. Los niños u niñas huyen despavoridos, chillan, lloran y esa alegría del principio pasa a ser un caos. A los 2 minutos se oyen rápidamente las sirenas de los bomberos y de la policía. La escapatoria por el pasillo era ya imposible desde un primer momento la escalera que une el la quinta planta con la cuarta planta esta rota. Y el ascensor no funciona. Las llamas van adentrándose cada vez más al aula. La salvadora se asoma por la ventana y los niños van saltando como pueden con la ayuda de la profesora. El fuego se acerca rodeando la ventana de fuego. Un niño llorando y con las fuerzas flaqueadas no pude dar ningún paso. Rápidamente el niño oye en su oído el corazón valiente y decidido de su profesora. Lo abraza, se acerca rápidamente sin miedo a las llamas y lo lanza al bombero. Un dialogo de discordia de chillidos entre nuestra heroína y el nuevo salvador que al final acaba con lagrimas en los ojos del salvador cogiendo al niño y la despedida de la humilde profesora a su fin.

 

Continuación 


Publicado por Emilio.Lopez @ 21:34  | Relatos
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios