S?bado, 09 de agosto de 2008
Sentados, riendo, otros debatiendo, hablando, charlando como una cena familiar. Otro estaba tarareando la canción que se escuchaba en el canal musical de la televisión. Se estaba tranquilo relajado un ambiente ideal. Todos los que estaban ahí querían que el tiempo parara y que aquel día fuese eterno. Los debates eran estúpidos pero también se saltaban a temas más filosóficos. Con argumentos dispares indefendibles o concisos o concretos… Daba igual se paraba atención se atendía se escuchaba (una de las grandes habilidades del ser un humano por que no decirlo). A ratos se reía de alguna tontería que hacia alguien. Estas cosas son dignas de recordar y de explicar y ser contadas y son cosas tan sencillas e humildes pero tan grandes que hacen que la vida sea tan agradable. 
Publicado por Emilio.Lopez @ 14:50  | Relatos
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Comentarios
Publicado por Enrique
Viernes, 30 de enero de 2009 | 3:26
Esos peque?os placeres de la vida.
Son, realmente, irrepetibles y ?nicos.
Salut!
Publicado por Emilio.Lopez
S?bado, 12 de septiembre de 2009 | 15:42
Exacto. Gracias ya veo que estas otra vez con tu blog y me alegra poderlo ver.