S?bado, 22 de agosto de 2009

Miro por la ventana del bus llena de rosas rojas. El rojo el color de la pasión desenfrenada. La pasión lo que muchas veces nos hace mover a los seres humanos. 
Todo eso me hace ver tu silueta bendecida por una hermosa rosa en tu cabeza. Que preciosa eres, y cada vez mi corazón estalla de alegría , con solo escuchar tus palabras.
Esa voz , esos dientes blancos y resplandecientes, esa sonrisa... todo esto sucede en mi cabeza solo con la simple mirada de unas rosas. Que rabia las rosas se van. Están quietas, inmóviles no siguen a mi bus. Como tú, sé que te irás, se que no te queda mucho y yo no puedo hacer nada por tí. Estas sentada siempre en la silla esperando desde una ventana del hospital tu final. Casada y con hijos y ya te vas. Yo como un familiar más, lo único que puedo hacer por tí  es ir a verte y más tarde llorar. 



Publicado por Emilio.Lopez @ 14:18  | Relatos
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