Jueves, 11 de febrero de 2010

Mirando por la ventana sale mi bobo del fútbol todo contento. Si usara la lengua en la cama mejor que mi perro labrador, Bobby. Pero no , ya hace mucho tiempo que aquel amor que emanaba en su juventud se perdió y necesito la ayuda de mi Ramiro para ser una mujer. Estoy fumando el cigarro desde mi ventana y lo veo. Va todo feliz a hacer el tonto con el fútbol . Si el tonto, el niño como quiera que sea. Se le ve con la cara, como la que tiene ahora Bobby. Una mirada al infinito sin pensamiento alguno. Mientras venga o no Ramiro reparo en algunos apuntes del trabajo y miro la caja tonta. Suena la puerta es el. Hoy no voy muy húmeda pero estoy necesitada. Mínimo una vez a la semana lo necesito. El instrumento de mi marido ya no es lo que era y no sabe satisfacerme como antes. Viene como un toro me hace tres carantoñas me sube y me lanza para la cama. Es un bruto si un bruto y me gusta. Le hago esperar poco a poco y lo seduzco. Mientras lo hacemos por la ventana se oyen los petardos, habrá marcado el equipo de mi marido. No se por que pero me alegra. El será feliz una semana más y yo también.


Publicado por Emilio.Lopez @ 9:23  | Relatos
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