Jueves, 26 de enero de 2012

Giró alrededor suyo las tiendas le rodeaban un laberinto, de bragas, sujetadores, bañadores, pantalones bambas y zapatillas. Chillidos por aquí, chillidos por allá. Murmullos ofertas y mas ofertas,. No a lo lejos un furgón de policía, por si acaso. La alegría y el salero la expresaban los vendedores a sus consumidores. A dos miradas de una mujer, “vamos guapa que esta muy bien de precio que no te arrepentirás” , una mirada de un chico  “chacho mira esto es calidad, ves? duro y resistente y a 4 euros que mas ”.  Quizá era el ambiente, pero le pareció oír, como si viniera del suelo, un chillido de una niña de 9 u 10 años como “Juan no abras la puerta. Por dios no bajes”. Pero esos chillidos se le borraron de la cabeza al ver que se había topado con su vecino.  Se las arreglo como pudo y al fin consiguió salir de aquel sitio.


Publicado por Emilio.Lopez @ 16:02  | Relatos
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