S?bado, 30 de marzo de 2013

La "Floresta" era una de las lavanderas que lavaba la ropa en una riera cerca del pueblo. ¿Por que? en aquella época el agua en su hogar muchas veces sufría cortes. Así que como ella muchas vecinas tenian que limpiar la ropa en el riachuelo. Su marido era un agricultor más de su pueblo en que participaba como muchos otros en una coperativa de vinos(actualmente solo queda una parte derruída cerca del café del Celler, Rambla del Celler 29). Hacñia dos hubo superavit por lo que decidieron repartir 4 litros a cada habitante de San Cugat del Vallès. Ella desde hacia un par de semanas que bajaba con su perrito que se habií encontrado a los alrededores de su casa. Cada domingo se acercaba a la iglesia a escuchar los sermones del cura y a confesar sus pecados. En aquellas que es escuchó de una de sus amigas que el Sr Joan Vallès había perdido su perro. Este sr era un acaudalado que hacia poco havia encargado al arquitecto Salvador Puiggros la construcción de una hilera de fincas. Ella se lo contó todo a su marido. El le contestó que la decisión más sabia era la de devolverlo ya que quizá aquel burgués les podría recompensar por su allazgo. Se dirigió a la finca del sr Joan un poco alejada del pueblo. Allí le atendió un mozo, al que ella por que no negarlo le cayó muy simpático. Al que le dijo que se esperaba. Como pudo observar no le iban mal las cosas a la familia Vallés pudo ver como en su hogar ya le havia llegado la electricidad. cosa que a diferencia a la suya aún tenia que usar velas. Al pasar unos 12 minutos él apareció . El  chucho rapidamente lo reconoció y se le arrimó. Él como agradecimiento le dió 10 pesetas. Ella se puso muy contenta y fué a decirselo a su marido. Pero antes de salir el mozo la agarró de la muñeca.

 

En la actualidad en el café del celler estava una de las dueñas de aquel bar atendiendo a sus clientes con salero i gracia y escuchando uno de sus clientes contar una leyenda. "Se dice que en aquel monasterio el 30 Marzo por la noche se oye el aullido de un lobo, al rato unos lloros y lamentos y luego la nada".

 





Publicado por Emilio.Lopez @ 14:31  | Relatos
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