S?bado, 10 de febrero de 2018

Y de sus labios salieron las siguientes palabras: "- Esa zorra llevaba la falda muy corta y enseñaba los pechos. Aparentaba más años pero esa p...". El editor paró de leer. Se quedó mirando a la autora de esta obra y le dijo: "- Miranda eres brillante, un genio de masas. Pero no podrías cortarte un poco?". Miranda le miró de forma desafiante. "- Me vas a echar el sermón por unos cuantos detalles de nada?" - pensó ella. "- Esos inútiles de allí fuera me adoran, y lo sabes". John la cortó. "- Si, pero..." - el editor era estadounidense pero su castellano era correcto "-  ...tienes que entender que los fans tienen madre y familia. La editora..." - ella lo interrumpió de nuevo. "- John mírame y dime que no te gusta el jodido libro." La miró con sinceridad. "- Sabes que me encantan todos tus libros, tienes talento y te defenderé delante..." - se detuvo. Ella estaba llorando. "- Miranda no puedes escribir en los libros intimidades". Ella lo abrazó, él sintio su olor, ese perfume mezclado con el alcohol lo volvió loco. Nuestro editor iba a realizar un disparate. Casado y con hijos, que estaba haciendo? Detuvo el reloj del corazón, dejó la mente en blanco y le dijo: "- Es un gran libro pero haz los cambios que te sugerí por Skype... por favor te lo pido". Y así, él la dejo allí sola con aquella amarga reflexión.


Publicado por Emilio.Lopez @ 16:22  | Relatos
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