Viernes, 28 de diciembre de 2018

Entre mis manos sujetaba la fotografía de mi mismo con mi mujer y mi hija. Sonreíamos los tres. Ayer esta misma foto era vista por ella. Yo mientras, estaba chateando por el Whatsapp y de reojo la miraba a ella. Al igual que ella yo tengo mi amante, los dos lo sabemos. Pero vivimos esta mentira por nuestra hija. Seguramente para mucha gente esto sería un drama, pero ya hace tiempo que nos dimos cuenta de que aquello tan hermoso se fué y ahora tan solo queda esto. Queríamos vivir como aquella pareja de anime o de héroes que tanto nos gustaba cuando éramos más jóvenes. Soñábamos con vivir apasionádamente el uno junto al otro.
No me veo en ningún espejo, pero estoy seguro al 100% que tengo la misma cara que tenía ayer ella. La cara de aceptar lo vivido y de vivir el presente. Me olvidaba de nuestra hija, que está embobada con la caja tonta.
Seguramente algo se huele. Hoy en día aunque tengan muchas cajas tontas de diferentes tamaños, los críos no son tontos.


Publicado por Emilio.Lopez @ 12:02  | Relatos
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